Así en el fútbol como en la vida

En éstos tiempos de tantos cambios en los banquillos e incluso en las direcciones deportivas, siempre viene bien recordar que el fútbol no es (o no debe ser) un negocio más, es lo que es por los AFICIONADOS.

Para muchos de nosotros el fútbol o, más concreto, el sentimiento de pertenencia a un club, supone mucho más que un juego o un negocio. Tanto es así que en muchos aspectos de nuestra vida aplicamos sus  “enseñanzas”  para entenderla y como método de afrontar dificultades.

La psicología del fútbol está intrínsecamente relacionada con la psicología bélica, de hecho muchos términos derivan de ella. Al final tienes en frente un contrincante, tu rival, al que tienes que ganar por lo civil o por lo criminal. Y claro, eso, evidentemente, es fácilmente extrapolable a la guerra que significa el día a día de nuestras vidas.

En términos bélico-futbolísticos tenemos los sevillistas un gran espejo en el que mirarnos, Don Joaquín Caparrós Camino. Este señor fue capaz de ascender con la gorra a primera con un equipo plagado de desechos y tuercebotas y consolidarlo en la élite, paso ineludible e inexcusable para alcanzar los éxitos que aún hoy estamos disfrutando. Por ello en éste blog reverenciamos a nuestro peculiar caballero oscuro (mas allá de comprender que no es el perfil de entrenador que encajaría en el club, tras la dimensión que ha alcanzado nuestro SFC). Por ello, y por qué no decirlo, porque nos encantaba ese juego aguerrido de casta y coraje hasta límites insospechados  que practicaba el equipo con él al mando. Ésa contundencia, ese apretar los dientes, ésa continua comida de oreja al árbitro, esos pelos desbocados del míster,  ese carácter ganador que inoculaba el técnico de Utrera en nuestros futbolistas ha sido criticado en varias ocasiones por nuestros adversarios pero está ampliamente respaldado por los resultados, que con las plantillas de aquél momento, no pueden catalogarse de otra manera que como éxito rotundo. Nos vino como anillo al dedo, nos sacó de un gran apuro. Cuánto le tenemos que agradecer.

Algunos capitalinos atribuyen la frase del  “partido a partido” a Simeone, fruto del desconocimiento (por acción u omisión)  habitual por aquellos lares. Evidentemente deriva de la expresión “paso a paso” y se utiliza desde siempre en el fútbol. Nuestro particular murciélago de la noche la aplicaba a rajatabla también. Tanto que estoy seguro que cada uno de nosotros, impregnados hasta las cejas de la filosofía caparrosiana, la adaptábamos a nuestras vidas con tanta naturalidad como la que tenían Pablo Alfaro (es nuestro líder) y Javi Navarro (el capitán que se lesionó  el  brazo de tanto levantar copas) al hacer una falta.

Como veo que el tema pide a gritos una vivencia personal, ahí va la mía. Corrían los primeros días de Febrero de 2003 y el aporreador de teclados que les escribe se encontraba en un momento crucial en su vida, las primeras semanas blancas de exámenes en la Universidad. Hasta ése momento el debut universitario se resumía en una pregunta que me repetía a mí mismo cansinamente  “¿En dónde coño me he metido?”. También había otra muy recurrente que formulaba a mis compañeros“¿Cuándo vamos a hacer esas famosas fiestas universitarias?”. Y es que los inicios siempre son difíciles, que se lo pregunten a Nzonzi, o al propio Kanouté .  Convendrán conmigo en que el primer curso estaba pensado para quitar del medio a los que venían rebotados de otros grados  y/o a los que elegían ésta carrera porque la nota de corte no le había llegado para otra opción (como última alternativa, vamos). La idea (como bien sabéis) era que en primero  nos impregnáramos de los conocimientos que constituían la base necesaria para que en 2º y 3º lleváramos a la práctica todo lo aprendido (era en aquel momento una diplomatura). A la antipatía e/o indiferencia de la mayoría de los profesores se unía la densidad de conocimientos que trataban de meterte en vena, gran parte de los cuáles, eran del todo infumables. Total, imagínense, puestos en antecedentes, la descomposición corporal que padecía quién les escribe ante la situación de estudiarse tochos de teoría de dos dedos y medio de  grosor y sobre todo, a contrarreloj, porque eso de llevar la teoría al día era una ¿utopía? Para los no iniciados, en las tres semanas de Febrero (o las de Junio, peor todavía) de exámenes tratabas de estudiarte en dos días lo que deberías haber hecho en cuatro meses. Y eso repetido por 8 o más asignaturas. Algo que había que soportar con mucha filosofía caparrosiana para salir indemne, tanto física como mentalmente. El partido a partido, examen a examen, jugaba un papel fundamental en mi vida en aquellos momentos, de hecho, grababa las ruedas de prensa del despeinado de Utrera y juro por lo más sagrado que al verlas, me inyectaban ganas de seguir en el tajo. Que piara de locos somos.  No sé, imagino y espero que ahora el bueno de Unai  haya hecho lo propio con nuevas generaciones de estudiantes, zumbados y sevillistas como yo (cuando escribo éstas líneas todavía no ha firmado de forma oficial con el PSG). Todavía hoy le doy las gracias al Batman sevillista por su contribución  tanto al Sevilla como a mi cartera, ya que me sigo dedicando, a Dios gracias, a lo que en su momento estudié.( “rara avis”).

En fin, que al final me he ido por la tangente, hablábamos de la aplicación de los términos futbolísticos o de la filosofía bélico-futbolística a la vida cotidiana. Un ejemplo es la fantástica campaña de publicidad que desarrolló la revista Líbero para sus inicios en 2014, con la que obtuvo numerosos galardones y sobre todo, lo que  buscaba, reconocimiento por parte del público futbolero. Fantásticos sketch en los que además el personaje femenino es el encargado de dar  “la charla táctica” con el objetivo de que su pareja masculina lleve a cabo alguna acción o acto social que inicialmente no desea realizar ( bajar la basura, cenar con los padres de ella…). Una idea maravillosa que todavía hoy sigue llamando la atención.

REVISTA LÍBERO

Siguiendo con la misma revista Líbero, la cuál recomiendo encarecidamente, otro bello proyecto que llevaron a la práctica fue utilizar el fútbol como medio de tratamiento en pacientes con alzheimer. Emocionante las declaraciones de los afectados, no se pierdan éste video

Como hemos visto, el fútbol nos influye en nuestra vida más de lo creemos y queremos. Tanto es así que muchos planes de ocio de fin de semana (sobre todo pensados por nuestras parejas) se van al traste en cuánto decimos eso tan bonito de “no puedo ir, juega mi Sevilla”. Y lo mejor de todo es  que, generalmente, disfrutas del fútbol con tus amigos, con los tuyos, piénsenlo bien, es un cóctel indestructible (fútbol- amigos-pasión). Un equipo sin personas que sientan el club como propio, que sufren en cada derrota y disfrutan en cada victoria como si le fuera la vida en ello, no es un club de fútbol, puede ser un club de campo, pero no MI CLUB. Y que los dirigentes se empeñen en separarnos cada vez más de nuestros equipos………

 

P.D. Evidentemente, todas las analogías escritas entre Joaquín Caparrós y Batman radican en el gran parecido que guarda el míster con el actor Michael Keaton, el cual encarnó al héroe de cómic en dos películas de la saga, en 1989 (“Batman” de Tim Burton, junto a Kim Basinger y Jack Nicholson) y en 1992 (“Batman returns” con Michelle Pfeiffer y Danny DeVito).

 

 

LA SUERTE DEL SEVILLA

En estos días en los que la Europa futbolística vuelve a mirar hacia el Sur de España, gracias a los magníficos resultados cosechados por su equipo más laureado, se hacen patentes aún más los odios, envidias y arañazos de cara que padecen los seguidores de los equipos que son empequeñecidos cada vez más por los logros de nuestro equipo. Esgrimen que la causa principal de nuestros éxitos es la Suerte. Pobres ilusos…….

Si nos vamos al diccionario de la RAE, el término “suerte” se define como  “el encadenamiento de los sucesos, considerado como fortuito o casual”. En su segunda acepción nos precisa que “es la circunstancia de ser, por mera casualidad, favorable o adverso a alguien o algo lo que ocurre o sucede”. Si le parece, querido lector, nos quedamos con estas dos definiciones. Por tanto constatamos que la suerte tiene que ver, y mucho, con el azar (es el primer sinónimo que aparece en cualquier lista), con fortuna, casualidad, es decir, circunstancias que nos vienen impuestas y que son complicadas (por no decir imposible) de modificar.

Por tanto, en fútbol, debemos hablar de suerte cuando estamos ante cualquier circunstancia que no puede ser modificada por un equipo, por mucho poder que tenga, como por ejemplo, la labor de los árbitros (si somos bien pensados) y en competiciones de eliminatorias (Copa, Champions o Europa ligue) el sorteo (siempre que no sea teledirigido….). Todo lo demás no puede achacarse de manera absoluta a la suerte. Puede ser debido a que un equipo tenga más calidad que otro, porque uno tenga mayor capacidad económica que otro; que el entrenador  acierte (gracias a un buen trabajo durante la semana) en el planteamiento del partido y mil condicionantes más que pueden declinar el resultado hacia un lado u otro.

Entonces podemos decir sin ánimo de ofender  que cuando se gana una competición, pongamos  una Copa del Rey , en la que por sorteo, sólo te enfrentas a equipos de Primera división en la semifinal (para colmo ganas en la tanda de penaltis) y en la final( en la que te enfrentas a un equipo de primera de medio pelo) hay mayor componente de suerte que si, por ejemplo, se  le gana la final de Copa al Getafe,  pero eliminando en rondas anteriores a equipillos como el  FC Barcelona de un tal Ronaldinho y de un tal Messi y también al eterno rival en un derbi que se decide a puerta cerrada (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia…..). O ¿no?

¿Es suerte enfrentarte una eliminatoria tras otra a equipos que te superan en presupuesto y en plantilla y ganarles (véase Tercera  UEFA del Sevilla)?

¿Es suerte clasificarse en el minuto 93 a una final, mediante una jugada de estrategia que has trabajado incansablemente durante toda la temporada a puerta cerrada? ¿es suerte que los ejecutores de esa jugada tengan como característica principal un gran remate de cabeza?

¿Es suerte traerte a un crack  llamado Éver Banega por una pringá? ¿Es suerte que tu delantero suplente marque casi los mismos goles que el titular? ¿Es suerte vender a tu lateral izquierdo titular por 18 millones y traer a uno mejor por 3 o 4 millones? Y así podríamos seguir hasta aburrirnos, y es que, señores, la buena suerte hay que trabajarla.

Según afirma el escritor y economista Fernando Trías de Bes, hay formas de aumentar el control sobre el factor suerte y  atraerla para que nos beneficie, esto es, crearnos una buena suerte duradera. De hecho establece en su libro un decálogo de reglas para crear y mantener la buena suerte en el ámbito de la empresa (me tomo la libertad de comentar todos los puntos basándonos en el Sevilla, para agilizar un poco la comprensión)

1.- La buena suerte la crea uno mismo. Saber gestionarla bien es fundamental  para mantenerla. En clave sevillista, estar siempre con los pies en la tierra y con ambición de triunfos y sin perder la humildad de saber de dónde venimos.

2.- Fijarnos un objetivo claro. Hay que esforzarse para conseguirla. La buena suerte no se consigue jugando a juegos de azar. Establecer un objetivo lo más realista posible, basándote en la plantilla y la economía del club. Evidentemente, mientras más poder económico tenga el club a mayores cotas podrá aspirar. Para el Sevilla de Caparrós era un gran triunfo permanecer en Primera; Sin embargo para el de Marcelino o Michel la exigencia era llegar como mínimo a competición europea.

3.- Hay que cambiar las circunstancias que nos rodean para que la buena suerte llegue. Os acordáis cuando se vendió hasta al apuntador (Negredo, Navas, Kondogbia, Medel….), pues eso. Ahí se fraguó la Tercera UEFA.

4.- Crear circunstancias para que otros también ganen,  atrae buena suerte. Es decir no querer llevarse el protagonismo de todo una sola persona (como el anterior presidente por ejemplo).Egocentrismo y egoísmo no atrae a la buena suerte. Trabajo en EQUIPO.

5.- La buena suerte llegará  para aquellos que estén trabajando para conseguirla. Es necesario poner las bases cuánto antes. Si algo caracteriza al quehacer de Monchi y Emery es el trabajo. En un caso para traer al mejor precio a futbolistas semidesconocidos pero con proyección, para más tarde venderlos por tres o cuatro veces su coste inicial; y en el caso de Emery y su equipo, por su incansable trabajo de visión de videos para estudiar al rival, de creación de nuevas jugadas de estrategia a balón parado, de conocer el estado físico y anímico de cada jugador para utilizarlo con la mejores prestaciones y en definitiva estar las 24 horas pensando en fútbol y en mejorar.

6.-Cuando hayas creado todas las circunstancias favorables no ceses en el trabajo, ten paciencia. Todo el mundo mete la pata pero hay que ser constantes que ya vendrán los beneficios ( muchos casos en este apartado. Errores de Monchi sangrantes como Mosquera, Magallanes, Hervás  etc. para después traer a grandes como Alves, Kanouté, Martí, David Castedo, Bacca, Luis Fabiano etc).

7.- A los que sólo creen en el azar, crear circunstancias les resulta absurdo, a los que se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa. Espero que seamos de estos últimos.

8.- Nadie vende suerte. Hay que desconfiar de los negocios que ofrecen muchos beneficios a cambio de poco ( Se me viene a la cabeza lo de los fondos de inversión……. Que nos “facilitaron” adquisiciones del nivel de Baba o Stevanovic..)

9.- No desanimarse porque los proyectos no salgan bien a la primera. Paciencia y perseverancia. ( Decisión por parte del club de seguir confiando en Emery durante la temporada pasada, aún cuando los resultados no acompañaban y era discutidísimo por todos nosotros).

10.- El azar existe, pero no es determinante, ya que las oportunidades son infinitas, la buena suerte depende de uno mismo.

Esta última frase es lapidaria, no hace falta añadir mucho más. Estaremos de acuerdo en que no todo el que cumpla estos puntos obtiene tantos frutos como ha cosechado el SFC. Pero era necesario poner en relieve que no se consiguen tantos éxitos, y de una manera tan seguida, si no se ponen unas bases sólidas para alcanzarlo. Es imposible, por mucha suerte que tengas, campeonar tanto y tan seguido sin hacer las cosas bien.

Y tú ¿sigues pensando que lo del Sevilla es todo por pura suerte?

UN NUEVO COFRADE: EL SILLISTA

Pasados ya los días de Semana Santa, llega el tiempo de las conclusiones y las reflexiones sobre lo vivido y acontecido. Vaya por delante que siempre fui un capillita desde mi más tierna infancia, típico niño que se bebía todo lo que tenía que ver con hermandades y cofradías y que se sabía con memoria fotográfica cualquier detalle relacionado con esta fiesta religiosa (¿?). A pesar de ello nunca he pertenecido a ninguna hermandad.

Que la Semana Santa está cada vez menos relacionada con  la religión e incluso con la religiosidad popular es una cuestión patente y que admite poca discusión . Se ha convertido en un espectáculo, puro y duro, para lo bueno y para lo malo. Una especie de cabalgata (como dijo uno al que la palabra “mariscadas” provoca dolor de cabeza), una especie de Fallas, en lo que cuenta más lucirse que hacer estación de penitencia.  Y es una pena que al final quede latente esa idea. Las hermandades hacen más por la sociedad durante el resto del año que durante esa semana, a pesar de que se cree muchísima riqueza durante el desarrollo de la misma. El resto del año, estas corporaciones quitan más hambre y ayudan a más gente en situación de exclusión en Sevilla que todos los partidos políticos juntos. Pero resulta que están dirigidas por personas de carne y hueso y también se equivocan, el que esté libre de pecado que tire la tal…

A parte de la visita del Rey ( en busca de popularidad sin duda), de las nuevas carreritas de madrugada ( que hacen reverdecer recuerdos no muy lejanos), del no acuerdo para arreglar la madrugada (tendrá que dar baculazo el sr arzobispo) y del calor tan agobiante, el protagonismo ha recaído de nuevo en las sillitas (a partir de ahora los sillistas).

Las medidas puestas en marcha por la casa consistorial para erradicar dicha epidemia han resultado del todo inútiles. Los sillistas se han saltado a la piola las señales que “invitaban” a no colocarse en cruces peligrosos. Y digo colocarse por no decir afincarse, porque el personal se situaba allí cuál sofá de casa, con paquete de pipas, bebida y tabaco (sólo faltaba el mando de la tele) y se llevaba toda la tarde, discurrieran o no hermandades. Y digo yo, para hacer eso, quédese usted en casa, lo va a ver mucho mejor, no pasará ni calor ni frío y para colmo, si siente cualquier necesidad fisiológica (mayor o menor) se puede aliviar sin pasar vergüenza.  Por otro lado, como la normativa no era del todo clara, ni policía ni guardia civil han querido meterse en ningún charco que lo único que le podría haber acarreado son problemas.

Que los sillistas son una clara muestra de la evolución de la sociedad actual es un dato notorio. La falta de iniciativa y la abolición del esfuerzo para conseguir objetivos son dos aspectos que coinciden plenamente con el personal sillista. Es más fácil y más cómodo coger tu silla portable y plantificarte en cualquier esquina del centro por dónde pasen  cofradías, a preocuparse por ir a buscarlas dónde haga falta (dentro de una lógica, claro) y trazar un plan previo que te permita ver las cofradías en sitios diferentes que reúnan todas las condiciones (buena visibilidad, que no haya mucha gente y que para colmo le toquen marchas de tu agrado). Para hacer esto tienes que tener unas cuantas  Semanas Santas a tu espalda y evidentemente buenas piernas para llevarlo a cabo. Pero es que si nos fijamos, la mayoría de los que portan sillita china, son jóvenes con un magnífico estado físico (en personas mayores y/o que tengan cualquier discapacidad física es entendible), por lo tanto algo falla aquí. O bien, simplemente no le gustan las cofradías y no tienen un plan alternativo, o bien, no desean hartarse de andar (comodidad y nada de esfuerzo, todo facilito).

El problema viene cuando se forman verdaderas carreras oficiales u oficiosas delimitadas por sillitas que además son infranqueables por la persona que viene andando, provocando con ello un grave problema de seguridad (tanto por la imposibilidad de cruzarlas porque se bloquean las calles como por la cantidad de disputas provocadas por esto mismo). Además, el sillista, como he comentado antes, arraiga en su sitio de una forma que lo único que le hace falta para demostrar que esa zona  es suya  es sacar la escritura notarial del huequecito que ocupa (todo se andará). Y claro está, si el que viene andando ve, que ni puede cruzar, ni puede volver a atrás porque viene la cofradía, pues lo lógico es que intente pasar (lo más educadamente posible) el muro infranqueable y de ahí, dado el poco civismo y educación de la mayoría de la ciudadanía, vienen las riñas y las peleas.

Pero toda la culpa no la tienen estas criaturitas. A las instituciones encargadas de la organización de la Semana Santa (Ayuntamiento, Cecop y Consejo) le corresponde  una gran parte de responsabilidad ya que aún sabiendo que esto existía, las medidas que han desarrollado para controlar el fenómeno han sido del todo infructuosas. El Consejo ha dado una imagen demencial este año, con una persona a la cabeza que ha demostrado su incapacidad para dirigir esta institución.

Por otro lado, cada vez hay más hermandades que sacan más de mil nazarenos en su cortejo, lo cual provoca que su tiempo de paso sea mayor o cercano a la hora, por lo que su espera es insufrible, sobre todo si estás a pie parado. Creo que esto es algo que debe cambiar, es más, a lo mejor hay que plantearse la inclusión de números clausus en los cortejos procesionales para solucionar los continuos retrasos en carrera oficial.

Para terminar, a modo de conclusiones (medio en broma, medio en serio):

  • Prioridad a la libre circulación (para peatones) por el centro durante la SS (en horas de cofradías).
  • Sí a los sillistas que tengan algún tipo de discapacidad física y/o psíquica. Que además tengan un espacio habilitado y regulado para ello, de manera que no obstruyan el paso. Yo que sé, igual que se acotaron calles con vallas (c/ Santa Ángela de la cruz), pues se puede acotar con vallas una zona para el uso y disfrute de los sillistas discapacitados y si caben, no discapacitados. (os imagináis que también aparecieran gorrillas que te guardaran el sitio por un Euro, jejeje todo se andará; si es que no tenemos solución posible..)
  • Tener un plan alternativo de ocio (sobre todo durante la Madrugá) que permita a la persona que no le guste la Semana Santa barajar otras alternativas de ocio a la que acudir y con ello no “obligarlos” a que vayan al centro a hacer lotes y formar estampidas como la de esta madrugá  etc…. Hace no mucho tiempo se hacían macroconciertos de música disco o similar (que por cierto terminaban como el rosario de la Aurora……..esto daría para hablar largo y tendido….).
  • Impartir un curso en el colegio (al estilo de los cursos que se imparten para respetar las señales de tráfico) cuando se vayan acercando las fechas cofrades, que se denomine “Educación para la bulla”, en el cuál se explique de la forma más didáctica posible el arte de  moverse en una bulla, las corrientes que hay que aprovechar para salir etc…cosas que antes no hacía falta ni  enseñar pero que hoy en día, con la falta de principios y civismo de esta sociedad (y no sólo de los jóvenes) podría ser beneficioso.  Incluso con prácticas reales en algún Vía Crucis de estos multitudinarios que tan de moda están….(jejejeje)

No me digan que no me he mojado….. a algunos con lo de los números clausus casi le da un patatús… En fin, para que no digan que lo único que hacemos los cofrades es quejarnos…

UNA DE JORNADAS DE REFLEXIÓN Y ELECCIONES

Los resultados de las últimas elecciones andaluzas han sorprendido a propios y extraños. Sin embargo, los que somos de aquí, no creo que hayamos tenido esa sensación. En la tierra de la ojana y la mentira, de la mediocridad y la cuchillada por la espalda, es difícil cambiar del régimen al que estamos sometidos desde tiempo inmemorial, y es que aquí el dicho “de más vale malo conocido que bueno por conocer” es llevado a proporciones hercúleas. A pesar de todo lo robado, de la tupida red clientelar creada por el partido en el poder, aquí se le premia con una «casi»(a Dios gracias) mayoría absoluta. No me negarán que la programación de Canal Sur, dedicada casi por exclusiva a televidentes añosos, no ha surtido efecto para agrupar todo el voto de personas de este rango de edad hacia el partido reinante en esta, nuestra región.

Por otro lado, la táctica de “que viene el lobo» practicada por PP y PSOE es claro y notorio que ha favorecido a nuestra Susi, entre otras cosas, por la inutilidad e ineptitud de Moreno Bonilla (colocado a dedo desde Madrid y conocido sólo de oídas en nuestra querida, hermana y admirada provincia oriental de Málaga). Los de Podemos al final se han quedado con la mitad de escaños que esperaban (canto en los dientes) e IU está a un paso de la desaparición si no opta por agregarse al partido moradito. No me negarán que aquí no ha influido lo de la supuesta amenaza que desde este partido modernito se hizo a la fiesta más enraizada en esta tierra y que quisieran “facilitar el regreso del periodo árabe a Andalucía”….jajajaja, aunque les parezca todo esto increíble, algunos se han quedado con esta idea que les he señalado, si es que nuestra cultura y saber ancestrales da para un periodo de reflexión de 7500 días. Aquí somos de ideas fijas, coño, si resulta que el Sevilla lleva ganadas tres copas de la Uefa y las tres son por pura suerte, como caídas del cielo, según los seguidores de los 3500 equipos que nos odian….(si, soy del SFC).

Después está un partido que parece coherente en su discurso, que cuesta un pelín de trabajo  situar en el mapa político anticuado español pero, y ésto es lo que pesa aquí, su presidente es catalán y parece que pasó su juventud demasiado cerca del PP catalán. Además, para colmo, el candidato que presentan, aparte de ser conocido por su familia y pocos más, parece que también ha hecho sus pinitos previamente en otras formaciones políticas, que es polivalente, vamos.

Por cierto, no quiero olvidarme de los amigos de VOX……sin duda la mejor aportación en forma de video de la campaña electoral. Imperdible, lo más surrealista visto en años. Me encantó.

En definitiva, que todo esto ha hecho que vayamos a disfrutar de otro periodo de progresismo, prosperidad, pionerismo       ( ¿¿os habéis dado cuenta que en el telediario de Canal Sur, todos los días sale que somos pioneros en algo??, aunque sea en comernos dos cuñas de chocolate mojadas en un gintonic…) y que vayamos a salir de la crisis como aquel que sale del agua después de haber aguantado la respiración 2 minutos y medio (asfixiaito, mi arma, asfixiaito)

Que los andaluces somos enormemente impresionables e influenciables es algo que todos sabemos. Somos conformistas a más no poder, chovinistas como nosotros solos     ( como lo mío nada, cómo mi tasa de paro, ninguna etc..) y realmente nos merecemos todo lo malo que nos pase, incluido, como ayer leí en redes sociales, que se instaure de nuevo el Califato de Córdoba gracias a esas personitas con ideas tan modernas que están haciendo de las suyas por Siria y alrededores……..pero eso es harina de otro costal.