LA SUERTE DEL SEVILLA

En estos días en los que la Europa futbolística vuelve a mirar hacia el Sur de España, gracias a los magníficos resultados cosechados por su equipo más laureado, se hacen patentes aún más los odios, envidias y arañazos de cara que padecen los seguidores de los equipos que son empequeñecidos cada vez más por los logros de nuestro equipo. Esgrimen que la causa principal de nuestros éxitos es la Suerte. Pobres ilusos…….

Si nos vamos al diccionario de la RAE, el término “suerte” se define como  “el encadenamiento de los sucesos, considerado como fortuito o casual”. En su segunda acepción nos precisa que “es la circunstancia de ser, por mera casualidad, favorable o adverso a alguien o algo lo que ocurre o sucede”. Si le parece, querido lector, nos quedamos con estas dos definiciones. Por tanto constatamos que la suerte tiene que ver, y mucho, con el azar (es el primer sinónimo que aparece en cualquier lista), con fortuna, casualidad, es decir, circunstancias que nos vienen impuestas y que son complicadas (por no decir imposible) de modificar.

Por tanto, en fútbol, debemos hablar de suerte cuando estamos ante cualquier circunstancia que no puede ser modificada por un equipo, por mucho poder que tenga, como por ejemplo, la labor de los árbitros (si somos bien pensados) y en competiciones de eliminatorias (Copa, Champions o Europa ligue) el sorteo (siempre que no sea teledirigido….). Todo lo demás no puede achacarse de manera absoluta a la suerte. Puede ser debido a que un equipo tenga más calidad que otro, porque uno tenga mayor capacidad económica que otro; que el entrenador  acierte (gracias a un buen trabajo durante la semana) en el planteamiento del partido y mil condicionantes más que pueden declinar el resultado hacia un lado u otro.

Entonces podemos decir sin ánimo de ofender  que cuando se gana una competición, pongamos  una Copa del Rey , en la que por sorteo, sólo te enfrentas a equipos de Primera división en la semifinal (para colmo ganas en la tanda de penaltis) y en la final( en la que te enfrentas a un equipo de primera de medio pelo) hay mayor componente de suerte que si, por ejemplo, se  le gana la final de Copa al Getafe,  pero eliminando en rondas anteriores a equipillos como el  FC Barcelona de un tal Ronaldinho y de un tal Messi y también al eterno rival en un derbi que se decide a puerta cerrada (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia…..). O ¿no?

¿Es suerte enfrentarte una eliminatoria tras otra a equipos que te superan en presupuesto y en plantilla y ganarles (véase Tercera  UEFA del Sevilla)?

¿Es suerte clasificarse en el minuto 93 a una final, mediante una jugada de estrategia que has trabajado incansablemente durante toda la temporada a puerta cerrada? ¿es suerte que los ejecutores de esa jugada tengan como característica principal un gran remate de cabeza?

¿Es suerte traerte a un crack  llamado Éver Banega por una pringá? ¿Es suerte que tu delantero suplente marque casi los mismos goles que el titular? ¿Es suerte vender a tu lateral izquierdo titular por 18 millones y traer a uno mejor por 3 o 4 millones? Y así podríamos seguir hasta aburrirnos, y es que, señores, la buena suerte hay que trabajarla.

Según afirma el escritor y economista Fernando Trías de Bes, hay formas de aumentar el control sobre el factor suerte y  atraerla para que nos beneficie, esto es, crearnos una buena suerte duradera. De hecho establece en su libro un decálogo de reglas para crear y mantener la buena suerte en el ámbito de la empresa (me tomo la libertad de comentar todos los puntos basándonos en el Sevilla, para agilizar un poco la comprensión)

1.- La buena suerte la crea uno mismo. Saber gestionarla bien es fundamental  para mantenerla. En clave sevillista, estar siempre con los pies en la tierra y con ambición de triunfos y sin perder la humildad de saber de dónde venimos.

2.- Fijarnos un objetivo claro. Hay que esforzarse para conseguirla. La buena suerte no se consigue jugando a juegos de azar. Establecer un objetivo lo más realista posible, basándote en la plantilla y la economía del club. Evidentemente, mientras más poder económico tenga el club a mayores cotas podrá aspirar. Para el Sevilla de Caparrós era un gran triunfo permanecer en Primera; Sin embargo para el de Marcelino o Michel la exigencia era llegar como mínimo a competición europea.

3.- Hay que cambiar las circunstancias que nos rodean para que la buena suerte llegue. Os acordáis cuando se vendió hasta al apuntador (Negredo, Navas, Kondogbia, Medel….), pues eso. Ahí se fraguó la Tercera UEFA.

4.- Crear circunstancias para que otros también ganen,  atrae buena suerte. Es decir no querer llevarse el protagonismo de todo una sola persona (como el anterior presidente por ejemplo).Egocentrismo y egoísmo no atrae a la buena suerte. Trabajo en EQUIPO.

5.- La buena suerte llegará  para aquellos que estén trabajando para conseguirla. Es necesario poner las bases cuánto antes. Si algo caracteriza al quehacer de Monchi y Emery es el trabajo. En un caso para traer al mejor precio a futbolistas semidesconocidos pero con proyección, para más tarde venderlos por tres o cuatro veces su coste inicial; y en el caso de Emery y su equipo, por su incansable trabajo de visión de videos para estudiar al rival, de creación de nuevas jugadas de estrategia a balón parado, de conocer el estado físico y anímico de cada jugador para utilizarlo con la mejores prestaciones y en definitiva estar las 24 horas pensando en fútbol y en mejorar.

6.-Cuando hayas creado todas las circunstancias favorables no ceses en el trabajo, ten paciencia. Todo el mundo mete la pata pero hay que ser constantes que ya vendrán los beneficios ( muchos casos en este apartado. Errores de Monchi sangrantes como Mosquera, Magallanes, Hervás  etc. para después traer a grandes como Alves, Kanouté, Martí, David Castedo, Bacca, Luis Fabiano etc).

7.- A los que sólo creen en el azar, crear circunstancias les resulta absurdo, a los que se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa. Espero que seamos de estos últimos.

8.- Nadie vende suerte. Hay que desconfiar de los negocios que ofrecen muchos beneficios a cambio de poco ( Se me viene a la cabeza lo de los fondos de inversión……. Que nos “facilitaron” adquisiciones del nivel de Baba o Stevanovic..)

9.- No desanimarse porque los proyectos no salgan bien a la primera. Paciencia y perseverancia. ( Decisión por parte del club de seguir confiando en Emery durante la temporada pasada, aún cuando los resultados no acompañaban y era discutidísimo por todos nosotros).

10.- El azar existe, pero no es determinante, ya que las oportunidades son infinitas, la buena suerte depende de uno mismo.

Esta última frase es lapidaria, no hace falta añadir mucho más. Estaremos de acuerdo en que no todo el que cumpla estos puntos obtiene tantos frutos como ha cosechado el SFC. Pero era necesario poner en relieve que no se consiguen tantos éxitos, y de una manera tan seguida, si no se ponen unas bases sólidas para alcanzarlo. Es imposible, por mucha suerte que tengas, campeonar tanto y tan seguido sin hacer las cosas bien.

Y tú ¿sigues pensando que lo del Sevilla es todo por pura suerte?